Qué es y beneficios de un exfoliante enzimático

Qué es y beneficios de un exfoliante enzimático

Existen muchos tipo de exfoliantes, pero, sin duda, hay uno que destaca por encima de todos. En este post, te contamos qué es y los beneficios de un exfoliante enzimático.

La exfoliación es uno de los pasos básicos de la rutina facial que no deberías saltarte bajo ningún concepto.

La piel va acumulando toxinas e impurezas y, aunque la limpies a diario, no es suficiente.

Si quieres asegurarte una limpieza más profunda, es fundamental que uses un exfoliante para eliminar las células muertas y favorecer la penetración de los principios activos de los cosméticos.

Hoy en día, puedes encontrar varias opciones, aunque no todas son igual de eficaces o están hechas para tu piel.

De hecho, si la tienes sensible, deberías tener especial cuidado a la hora de exfoliarla y elegir un producto más suave como el exfoliante enzimático.

¿Aún no lo conoces? Pues, en este post, te contamos todo lo que necesitas saber sobre este cosmético: te descubrimos qué es y los beneficios de un exfoliante enzimático.

Exfoliante enzimático: ¿Qué es?

Es una de las joyas de cosmética japonesa que se han importado a nuestro país. Está enriquecido con enzimas naturales de origen vegetal que proceden de frutas como la piña, la papaya o el higo entre otros.

Ayudan a deshacer y a desprender las células muertas con suavidad sin dañar ni irritar la tez. Este producto no ‘arrastra’ la suciedad, sino que humedece la piel y reblandece las impurezas.

De hecho, es tan suave que está especialmente indicado para las pieles más sensibles o reactivas y también es perfecto si la tienes seca o muy fina.

Eso sí, como siempre, te recomendamos que con este tipo de cosméticos tengas cuidado y realices una prueba antes de usarlo.

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¿Cuáles son sus beneficios?

Uno de sus mayores beneficios es que limpia la epidermis sin dañarla. No rasca ni daña las células vivas.

Humedece la piel y separa las células muertas de las vivas manteniendo en perfecto estado su barrera lipídica protectora.

Y no sólo eso. También limpia los poros en profundidad y reduce su tamaño, mejorando la textura de la piel.

Ayuda a reducir las manchas superficiales y suaviza las arrugas, gracias a sus propiedades regenerantes.

Otra de sus ventajas es que es un excelente aliado de las pieles secas. Al no arrastrar los lípidos, la epidermis conserva los niveles óptimos de hidratación y evita que la piel se seque y se descame.

Y no hay que olvidar que está hecho a base de ingredientes naturales, otro punto más a su favor para escoger este producto.

¿Cómo se usa?

La aplicación es algo diferente. En primer lugar, se aplica una fina capa sobre el rostro limpio con un ligero masaje con movimientos circulares y se deja actuar unos 15 minutos aproximadamente, en el caso de las pieles sensibles, y 25 minutos si la tienes grasa.

A continuación, se aclara con abundante agua y se seca con ligeros toques. Evita frotar con la toalla porque podría irritar la piel y echar por tierra la acción del producto.

Para finalizar, aplica el serum, el contorno de ojos, la crema hidratante y, si es por la mañana, no olvides usar un protector solar SPF 50+ para proteger la piel del sol y evitar daños y manchas.

Se puede utilizar como tratamiento de choque, una vez a la semana o cada 15 días. Todo dependerá del producto. Por eso, es importante que te leas las instrucciones de uso que se detallan en cada envase.

¿Cómo elegir el exfoliante enzimático más adecuado?

Antes de elegir un exfoliante enzimático, te aconsejamos que tengas en cuenta algunos aspectos esenciales que te ayudarán a dar con el más adecuado.

Tipo de piel

Es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta. Antes de elegir el mejor producto, ten en cuenta siempre cuáles son las necesidades de tu rostro.

Puede que además de sensible, tu piel sea grasa, mixta o grasa y, en función de sus características, elegir el más indicado.

Ingredientes

Este tipo de exfoliante, como te decíamos, está especialmente indicado para pieles sensibles.

Así que no te dejes engañar y escoge siempre aquel que esté elaborado a base de ingredientes naturales y no contenga parabenos, perfumes, aceites minerales ni otras sustancias que puedan irritar o dañar la epidermis.

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Textura

Lo puedes encontrar en varias texturas. La más habitual es en polvo. Se emulsiona con un poco de agua hasta conseguir una pasta que se aplica sobre la tez humedecida.

Pero también lo puedes encontrar en gel o en una textura más cremosa, similar a la de una mascarilla.

Y hasta aquí nuestro post sobre qué es y los beneficios del exfoliante enzimático. Esperamos que te haya servido para descubrir si realmente es lo que estás buscando para tu rutina de cuidado facial.

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