6 formas de hacer un limpiador facial casero

6 formas de hacer un limpiador facial casero

Elegir el limpiador facial adecuado depende de una serie de factores, como el tipo o necesidades de tu piel, la textura que prefieras, o el precio.

No, no existe una receta milagrosa que funcione para limpiar todas las pieles, pero si tienes en cuenta tu edad, el tipo de piel, o la cantidad de suciedad y maquillaje que usas, puedes crear el régimen de cuidado de la tez perfecto en todo momento gracias a todas estas recetas de limpiadores faciales caseros.

Hay de todos los tipos, y para todas las pieles. ¡Sigue leyendo para encontrar el tuyo!

Limpiador en aceite

Sí, se puede limpiar con aceite cualquier tipo de piel, ¡incluso la grasa! Limpiar tu cara con aceite puede no sonar como la mejor idea si tienes acné y propensión a los puntos negros.

Pero, sorprendentemente, ciertas combinaciones de aceite eliminarán no sólo el maquillaje, sino también el sebo y la suciedad que obstruyen los poros. Prueba esta sencilla receta para una tez propensa a los puntos negros, con jojoba y tamanu:

  • 60 ml de Aceite de Jojoba
  • 20 ml de Aceite de Tamanu
  • 10 gotas de Aceite esencial de incienso

Mezcla todos los aceites en un envase y agítalo antes de cada uso. Presiónalo suavemente en la frente, la zona T, las mejillas y el mentón y frota con suaves movimientos circulares. Déjalo actuar durante 1 ó 2 minutos.

A continuación, retíralo con un paño húmedo y tibio y, por último, un último aclara con agua tibia. Este limpiador también se puede utilizar sin el aceite esencial de incienso como desmaquillante para eliminar el maquillaje de ojos y cara.

Si tienes la piel seca, utiliza este limpiador en su lugar. Es muy hidratante y está lleno de nutrientes beneficiosos:

  • Aceite de semilla de uva o de almendras dulces
  • Unas pocas gotas de aceite esencial de lavanda

Mezcla los aceites y masajea la mezcla en la tez. Después pasa un paño empapado en agua tibia para eliminarlo. Si deseas eliminar el maquillaje puedes repetir los pasos varias veces. Continua con la rutina diaria de la piel.

Hay muchos aceites que le encantan a tu tez, pero recuerda que si te preocupa el acné, evita el aceite de coco ya que puede ser comedogénico.

Limpiador de espuma

Este limpiador espumante hecho con jabón de Castilla es perfecto para utilizarse como segundo limpiador después del de aceite para eliminar cualquier residuo o exceso de grasa secretada por la piel.

  • 1/4 taza de jabón de Castilla
  • 240 ml de agua destilada o purificada
  • 5-10 gotas de aceites esenciales (opcional)

Mezcla los ingredientes en un bote y agita antes de usar. Masajéalo en tu rostro con movimientos circulares para eliminar la suciedad, mientras que realizas algunos puntos de presión alrededor de la nariz para ayudar a despejar los senos paranasales.

Si tienes la tez grasa o propensa al acné, haz un jabón desintoxicante con carbón activado y aceite de árbol de té para eliminar el exceso de grasa y combatir los brotes:

  • 250 gramos de jabón base de manteca de karité
  • 1 cucharadita de polvo de carbón activado
  • 15-20 gotas de aceite esencial de árbol de té

Corta la base de jabón en trozos pequeños y derrítelos en un baño María. Retira una pequeña cantidad de jabón en una taza, deja que enfríe ligeramente, y añade el polvo de carbón vegetal. Mezcla y vuelve a añadirlo al resto de la base de jabón derretida.

Añade el aceite esencial. Viértelo en un molde y deja que enfríe.

Leche limpiadora

La leche es una forma fácil y suave de limpiar la piel sin jabón. El ácido láctico trabaja para eliminar las células muertas de la tez mientras que las proteínas de la leche y la grasa hidratan y rellenan la piel.

Pero una leche limpiadora no tiene porqué ser de leche de vaca. Sigue el ejemplo de las geishas japonesas y límpiate la cara con este limpiador de leche de arroz antienvejecimiento.

  • 1/2 taza de harina de arroz integral
  • 2-3 cucharadas de leche de arroz

Mezcla la harina y la leche para formar una pasta, coge una pequeña cantidad y úntala suavemente sobre la tez. Aclara con agua tibia.

Toallitas de limpieza

Por comodidad, no hay nada mejor que una rápida toallita de limpieza facial. Estas toallitas faciales caseras utilizan hamamelis con infusión de rosa y aloe para exfoliar e hidratar.

  • 1 taza de Hamamelis (busca uno sin alcohol)
  • 1/2 taza de Rosas secas para infusión
  • Gel de Aloe Vera
  • Discos de algodón
  • Tarro con tapa

Primero, mezcla el hamamelis con las rosas secas en un frasco limpio con tapa. Deja reposar durante 1-2 semanas en un lugar fresco y seco. Si se te acaba la paciencia antes de 2 semanas, no te preocupes. Cuanto más tiempo se asiente, más fuerte será la infusión.

Verás que el hamamelis se vuelve de un color rojo muy bonito. Así es también como sabes que lo has dejado infundir el tiempo suficiente. Cuela las rosas y mezcla 3 partes de hamamelis con 1 parte de gel de aloe vera.

También puedes añadir un par de gotas de aceites esenciales para tu tipo de piel, si lo deseas. El aceite del árbol del té es un aceite esencial asombroso para la tez propensa al acné, y literalmente sólo una gota será lo suficientemente potente para todo el lote.

Apila los discos de algodón en un frasco y vierte la mezcla sobre ellos. Espera aproximadamente una hora para que el algodón absorba todo el líquido.

Para un almacenamiento a largo plazo, recomiendo guardarlos en la nevera, ya que garantiza que estén más frescos durante más tiempo, además de que una toallita húmeda fría dejará una sensación increíble después de una sesión de ejercicios sudorosa y calurosa.

Las almohadillas se pueden pegar un poco entre sí, así que usa tus dedos para separarlas cuando estés lista para usarlas. O sácalo con un par de pinzas: es más higiénico y te aseguras de que los algodones no se contaminen accidentalmente.

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