Conoce los distintos tipos de celulitis que hay, y cómo eliminarla

Conoce los distintos tipos de celulitis que hay, y cómo eliminarla

Celulitis. Es una palabra que seguro que has escuchado cientos de veces. Pero ¿sabías que hay distintos tipos de celulitis, y que no todos se tratan igual?

A veces, intentamos acatar problemas sin tener primero claro cómo surgen, por qué se producen y cuáles son los métodos realmente eficaces para combatirlos. Es lo que suele ocurrir con la piel de naranja, una afección tan habitual como desconocida.

Ese es el motivo de que te traiga este artículo, en el que voy a hablar con detalle de las distintas clases que existen, para que luego tú sepas cómo puedes reducirla.

Sobre todo ahora que el calor hace que tengamos que llevar ropa más corta y ligera, somos muchas las que nos sentimos expuestas al quedar al descubierto estas áreas llenas de hoyuelos.

Es un problema de autoestima y deberíamos tener claro que no tenemos nada que ocultar ni por lo que sentir vergüenza, puesto que la celulitis nos afecta a la gran mayoría de las mujeres.

Pero al mismo tiempo es perfectamente normal que queramos sanear nuestra dermis, para que luzca más homogénea, sana y bonita.

Antes de comenzar, quiero recalcar algo que es vital que tengas en mente: la única manera de reducir la celulitis de forma eficaz y prolongada en el tiempo es siendo constante en el tratamiento que elijas y adoptando un ritmo de vida sano, lo que a su vez te hará sentirte mejor contigo misma.

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Así que, ármate de paciencia y presta mucha atención, que comenzamos.

Los datos esenciales: todo lo que debes saber sobre la celulitis

Una vez hechas las presentaciones, vamos a meternos en materia. Y, para comenzar, hay que ponerse manos a la obra con lo básico.

O, lo que es lo mismo, hablar de la información esencial para que comprendas qué es y por qué se produce esta afección de la piel, cuyo nombre completo es lipodistrofia ginecoide.

Es meramente estética. Es decir, no se trata de un asunto grave ni peligroso, por lo que en ese sentido no debes preocuparte.

¿Qué es exactamente?

Entonces, ¿qué es la piel de naranja? Ni más ni menos que una acumulación de grasa que se da en las capas de la dermis, que es lo que le otorga ese aspecto rugoso, como lleno de bultitos, similar, como te imaginas, a la cáscara de la fruta que le da su nombre popular.

Esto hace que se aprecie a simple vista -aunque eso dependerá de la etapa en la que se encuentra- y puede desencadenar hasta que la piel llegue a endurecerse, aunque en otros casos también se queda flácida, dependiendo del estado físico previo de la persona, así como de otros factores.

También dependerá de la fase en la que se encuentre, pudiendo distinguir las siguientes:

  • Etapa inicial. Todavía está dando sus primeros pasos, como quién dice, así que es poco visible y las únicas señales que muestra son pequeños pliegos que se forman al pellizcar o apoyar algo en la zona, o por ejemplo al vestirte. Por tanto, debes estar atenta a estos detalles para poder comenzar a tratarla a tiempo.
  • Segunda etapa. En este punto, cuando estás de pie, el aspecto abultado se puede apreciar ya a simple vista. Encima, suele presentar un tacto más rugoso y compacto, sobre todo si eres una persona acostumbrada a hacer deporte. Si prosigue endureciéndose, puede llegar a doler o, al menos, molestar.
  • Tercera etapa. Ahora, hasta estando sentada y relajada se podrán notar los hoyuelos que se forman en tu cuerpo, una clara señal de que la celulitis se ha asentado, por lo que ahora acabar con ella será más complicado y deberás aumentar los tratamientos y medidas. Si llevas un ritmo de vida sedentario, es habitual en este punto que la dermis se empiece a quedar algo flácida.
  • Cuarta etapa. A partir de aquí, la celulitis ha alcanzado su mayor grado, en el que muestra una apariencia rugosa, dura y abultada, que es muy visible en cualquier posición y que, más allá de un problema estético, suele generar molestias, sobre todo en caso de que se inflame.

Más allá de la fase en la que esté, también debes fijarte en si en tu caso se trata de un problema generalizado que afecta a varias áreas de tu cuerpo, o si por norma general se concentra en determinadas zonas como los muslos, los glúteos, el estómago y los brazos.

Por resumir este punto, la celulitis es una alteración de la fibra muscular, que es lo que origina todo los demás elementos que hemos mencionado.

Los diferentes tipos de celulitis

Después de este repaso express en el que hemos visto la información básica que conviene saber, toca hablar de lleno del tema central de este artículo: las distintas clases que existen de celulitis.

Pero, para no quedarnos solo en eso, vamos a ver también cómo puedes combatir cada una de ellas de la manera más eficaz posible.

La celulitis dura

Empezamos por la que seguramente sea la más molesta, en el sentido de que en ocasiones la piel te puede llegar hasta a doler.

El motivo es que la dermis se queda apelmazada, compacta y rígida, por lo que se nota dura al tacto y es habitual que moleste, por ejemplo, al ponerte unos vaqueros o cualquier prenda mínimamente apretada.

Es decir, que es la que más se corresponde con lo que asociamos a la piel de naranja.

Además, no suele llegar sola, pues cuando surge lo hace en general acompañada de estrías. ¿El motivo? Que es frecuente que se produzca tras grandes cambios del organismo provocados por las hormonas, aunque hay un factor genético muy importante también ante el cual no podemos hacer nada. Vamos, que suele ser complicada de tratar.

Como también es frecuente en el caso de personas deportistas, no se la puede combatir por esta vía (aunque moverte siempre va a ser beneficioso, no lo olvides), de manera que tus mayores aliadas aquí serán las cremas anticelulíticas, que tendrás que utilizar a diario.

A su vez hidrátate bien, date masajes en la zona (puedes probar con masajeadores o ventosas como esta) y ten un ritmo de vida saludable.

La celulitis blanda o flácida

En este caso, nos encontramos con la más frecuente de todas, sobre todo porque está relacionada con las dos primeras fases de la celulitis.

Por tanto, todavía no está tan asentada como en el punto anterior y es más fácil tratarla, aunque también tendrás que ser constante en el tratamiento si quieres que desaparezca del todo y que no siga progresando.

Esto no quiere decir que no sea visible, pues se aprecia más o menos igual que la dura, aunque lo hace sobre todo cuando te mueves.

Como siempre, también dependerá mucho de la persona y de la zona en la que te haya salido, siendo la más frecuente la celulitis en el tren inferior, en concreto en los muslos y en los glúteos.

Y, a diferencia del caso anterior, en esta ocasión la piel lo que hace es ponerse flácida, como si se hubiese quedado blandita y caída.

Todo esto se produce porque lo que ocasiona este tipo de piel de naranja es, por un lado, el sedentarismo y, por otro, los aumentos o bajadas de peso que hayan sido muy bruscos, de forma que la dermis no ha tenido tiempo de regenerarse.

Si encima tienes tendencia a retener líquidos, es habitual que también llegue acompañada de varices o edemas, por lo que será vital que evites la sal y que sustituyas las bebidas gaseosas por infusiones depurativas.

A su vez, el ejercicio -en concreto el aeróbico- te ayudará mucho a reducir su presencia y a devolverle a la piel el aspecto terso. Así que apuestas por pequeñas carreras, por nadar o por montar en bici.

Por supuesto, las cremas volverán a ser una gran aliada, por lo que tampoco dudes en acudir a ellas.

La celulitis edematosa

Se caracteriza por su particular aspecto acolchado, que incluso puede hacer que la dermis parezca esponjosa.

Esto está causado porque la piel se abulta como consecuencia de problemas de circulación o de un funcionamiento deficiente del sistema linfático, por lo que tener en cuenta estos factores será esencial a la hora de tratarla.

De esta forma es importante que evites los alimentos que te hagan retener líquidos, el estar demasiado tiempo en la misma postura y el llevar prendas demasiado ceñidas, pues todos estos elementos fomentan el estancamiento circulatorio.

A su vez, el deporte regular de intensidad moderada y las posteriores duchas de agua fría te sentarán de lujo y, encima, te ayudarán a calmar la molestia.

Porque uno de los principales inconvenientes de esta celulitis -más allá de su aspecto- es que es bastante dolorosa, pues al darse sobre todo en piernas y culo, resulta molesta al estar sentada.

En cuanto a su aparición, está estrechamente relacionada con el estrés y los cambios hormonales, por lo que se da sobre todo durante las etapas de la adolescencia y la menopausia, así que afecta a mujeres de cualquier edad, aunque será más habitual en quienes tengan tendencia a la retención hídrica.

La celulitis mixta

En realidad, no se trata de una categoría per se, ya que más bien es un concepto que engloba a aquellas personas que padecen distintos tipos de celulitis en diferentes áreas de su cuerpo.

De esta manera, la única forma de combatirla es combinar las técnicas anteriores.

Es decir, adoptar un ritmo de vida sano, en el que el deporte esté presente y evites alimentos que te lleven a retener líquidos, pero también en el que emplees tratamientos específicos que te ayuden a frenar su aparición y a reducir su apariencia.

¿Por qué y cómo se produce?

En cuanto a las razones por las que se desencadena, son varias y difíciles de establecer.

Al final, son tantos los factores que influyen o pueden tener algún peso, que es complicado saber cuáles tienen más relevancia en tu caso y por cuáles no deberías preocuparte tanto, así que será mejor que hablemos de todos.

Encima, muchos de ellos son cuestiones casi incontrolables, como los cambios hormonales, la herencia genética, y el estrés (momento en el que se libera cortisol, una hormona que aumenta los depósitos de grasa del organismo).

Luego, hay otros elementos importantes en los que sí tienes la habilidad de influir. Uno de ellos está relacionado con el sedentarismo, uno de los principales causantes de la celulitis, y también de muchos de los problemas de salud de nuestra sociedad actual.

Así que es recomendable que te muevas a diario y que intentes hacer ejercicio en tu día a día, aunque sea un poco, que entiendo que no siempre es fácil con los horarios que tenemos.

Del mismo modo, una mala alimentación y hábitos de vida poco saludables tienen una incidencia directa en la aparición de la piel de naranja, así que será vital para conseguir unos buenos resultados que tengas una dieta variada, y que evites el consumo excesivo de productos nocivos..

Toma medidas: las claves esenciales para decirle adiós para siempre

Como hemos visto, son muchos los factores que desencadenan la celulitis y los tipos que existen, aunque todos tienen una serie de puntos comunes.

Por el mismo motivo, también los tratamientos para reducirla variarán bastante dependiendo de estos detalles y de la persona, así que es importante que estudies tu caso para poder hacerle frente con mayor eficacia.

La cosmética como clave

Es esencial utilizar productos que hayan sido diseñados especialmente para ello, pues la cosmética es la manera más rápida y eficaz de ponerle freno.

En estos momentos en el mercado encuentras una amplia gama de cremas anticelulíticas creadas con este objetivo en mente, así que busca alguna que tenga una formulación natural, con pocos conservantes y sin compuestos nocivos e irritantes, y empléala a diario.

Si eres constante en su uso, seguro que vas notando la mejora con el paso de los días.

Del mismo modo, complementa este tratamiento con productos hidratantes y con una exfoliación semanal de las áreas afectadas, para que la dermis se renueve y sea más fácil que recupere un aspecto sano, liso y terso.

También es buena idea darte pequeños masajes, porque ayuda a la circulación y a romper los nódulos adiposos, y encima la sensación es muy agradable.

Tampoco está de más acudir a remedios caseros, por supuesto. Por ejemplo, los aceites nutritivos huelen de maravilla y ayudan a nutrir, mientras que el gel extraído de las hojas de aloe vera calma las molestias y tiene múltiples beneficios.

A su vez, hay cientos de soluciones DIY para hacer frente a la celulitis, así que investiga un poco y valora si te animas a probar.

Alimentación y consumo responsable

De todas formas, hay una serie de pautas que son útiles en todos los casos, ya que te ayudarán a mejorar tu estado de salud general y el de la dermis en particular.

El primero seguro que no te sorprende, pues es vital a la hora de cuidar la piel. Como no podía ser de otra manera, me refiero a la importancia de mantener una buena hidratación en tu día a día.

Bebe alrededor de dos litros de agua a diario (ojo, porque las bebidas gaseosas o ricas en azúcares no sirven) y usa cremas hidratantes en tu cuerpo a diario, para que la piel no se reseque o agriete.

Del mismo modo, las infusiones pueden ayudarte mucho, pues hidratan a la vez que sacian, además de tener otros beneficios. Por ejemplo, el té verde con hielo puede ser un buen sustituto de los refrescos.

Segundo, y siguiendo esta línea, es importante que tengas una alimentación variada, sana y que sea abundante en verduras.

Además, conviene que apuestes por los alimentos ricos en vitaminas (como las frutas) y que consumas potasio (muy presente, por ejemplo, en el plátano), así como infusiones y alimentos depurativos.

Del mismo modo, no abuses de la sal, ya que te hará retener líquidos, y ya hemos visto lo relacionado que está este detalle con la celulitis.

Tampoco te olvides de reducir el consumo de café y alcohol, aunque tranquila, porque esto no quiere decir que tengas que evitarlos por completo.

Y es que si te tomas una caña de vez en cuando al salir con tus amigos o un café por las mañanas para despertarte, no hay problema.

La clave reside en no abusar, pues estas sustancias son nocivas a largo plazo y también te harán sentirte hinchada, algo que no conviene para la celulitis.

Muévete a tu ritmo

Sé que a veces no es fácil sacar tiempo para hacer deporte, que si no estás acostumbrada supone un gran esfuerzo físico y que con este calor lo que menos apetece es sudar más.

Pero es importante para tu salud, así que hay que intentar dedicar un ratito a hacer cosas a diario, sobre todo para evitar que aparezcan problemas más graves que una celulitis.

Mi consejo es que busques alguna actividad que te guste y que intentes hacerla todas la semana. Lo importante es que te muevas.

Mucho o poco, dependerá de tu estado físico y tus horarios, pero muévete. Por ejemplo, si te gusta bailar, es una gran actividad para evitar el sedentarismo.

Pero cualquier tipo de ejercicio es bienvenido: paseos largos, pequeñas carreras, pilates, rutas en bici… todo lo aeróbico te vendrán bien, aunque no te olvides de combinarlos con ejercicios como sentadillas o levantamientos de pesas (que puedes realizar sin salir de casa), pues para unos mejores resultados el cardio es vital.

En la misma línea, te recuerdo que las duchas posteriores es mejor que sean con agua que no sea caliente, pues con el frescor se reactiva la circulación y encima ahora con el calor pues sienta de lujo.

A su vez, intenta no estar demasiado tiempo en la misma postura, sobre todo cuando estás viendo la tele o si pasas mucho tiempo sentada frente al ordenador o tras un mostrador, pues es negativo para el flujo sanguíneo.

Elijas la opción que elijas, recuerda que la combinación de una vida sana con tratamientos especializados es la mejor forma de conseguir resultados duraderos en el tiempo y que se noten a simple vista.

Por lo que ahora debes valorar qué tipo de celulitis tienes para poder crear una rutina adecuada para tu caso. Espero que este artículo te haya sido útil para conseguir tu objetivo, así que ármate de paciencia y ponte manos a la obra, que seguro que lo logras.

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